Viviendo entre Fronteras

 


Isabel ha aprendido a vivir con miedo. Es lo que debe hacer si desea permanecer con su familia. Ella vino a Estados Unidos a los trece años de edad. Hoy, tiene 29 y toda su familia –incluyendo a su hija- tiene documentos legales, aunque ella no. En algún momento consideró regresar a México, pero su vida y su mundo permanecen aquí, y no reconoce o se identifica con su país de nacimiento.

Con la presente legislación, Isabel no tiene ninguna opción de lograr la ciudadanía estadounidense. En este momento, si intentara obtener papeles, debería volver a México por 10 años (penalidad por ingreso ilegal al país), dejando atrás a su familia.

Mientras tanto, Isabel espera pacientemente por un cambio en las leyes y reza por no ser descubierta.